Escrito por: Manya Singh
Escrito por: Manya Singh

El gobierno indio ha aprobado tres reglas agrícolas que son muy injustas para los agricultores de toda la India, y los agricultores están protestando por estas reglas.

Desde septiembre de 2020, miles de agricultores han estado viviendo en tiendas de campaña en las carreteras fuera de la capital, Nueva Delhi, para protestar contra las nuevas  leyes  agrícolas, aprobadas en septiembre; los agricultores afirman que estas devastarán sus medios de vida, mientras que el gobierno dice que dichas reformas son necesarias para modernizar la industria agrícola del país.

Pero, ¿por qué los agricultores protestan contra las nuevas leyes?. Durante décadas, el gobierno indio ha ofrecido precios garantizados a los agricultores para ciertos cultivos, creando una guía estable para tomar decisiones e inversiones para el próximo ciclo de cultivo.

Bajo leyes anteriores, los agricultores tenían que vender sus productos en una subasta en el Comité de Mercado de Productos Agrícolas de su estado, donde se les garantizaba recibir, al menos, el precio mínimo acordado por el gobierno. Había restricciones sobre quién podía comprar y los precios se limitaban a los productos básicos. Esto aseguró que todos los agricultores obtuvieran un precio justo por su bien y una vida sostenible para ellos y sus familias.

Tres nuevas leyes, iniciadas por el gobierno, eliminaron esta garantía y, en cambio, los agricultores ahora deben vender sus productos a cualquiera por cualquier precio, lo que significa que las grandes empresas pueden decidir el precio de los productos agrícolas, incluso si este precio es extremadamente injusto.

Los agricultores argumentan que estas leyes permitirán a las grandes empresas bajar los precios. Si bien los agricultores son libres de elegir sus precios, esto no siempre los beneficiará. Si la oferta de bienes en el mercado es alta, los precios caerán; y si los agricultores no bajan los precios también, no podrán vender ningún producto.

Después de continuas protestas pacíficas y negociaciones, a mediados de enero, la Corte Suprema de India suspendió temporalmente las tres leyes, con la esperanza de que los agricultores pudieran detener la protesta.

Varios días después, el gobierno anunció que estaba dispuesto a suspender las leyes por solo 12 a 18 meses, una medida no suficiente y que ha hecho que los agricultores continúen protestando hasta que se eliminen por completo las leyes.